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Mostrando entradas de julio, 2026

Para vos, que me criaste

Hoy, en el día de tu cumpleaños, quiero recordarte así. Eras mi abuelo. Pero fuiste mi papá. El hombre que me crió, que estuvo, que no necesitó un título para ocupar ese lugar. Hay algo en tus ojos, en las fotos que guardo, que hoy reconozco diferente a como lo reconocía antes. Una mirada que cargaba algo que quizás yo no supe leer en su momento. Hoy sí lo veo. Me acuerdo de tus palabras. De las últimas charlas que tuvimos, de las cosas que me dijiste y que se me quedaron grabadas de una manera que no esperaba. Esas palabras me sostuvieron muchas veces después. En los momentos en que dudé de mí, en los que me costó seguir, en los que el mundo se puso más pesado de lo que esperaba. Sé que hoy estarías orgulloso. No porque haya llegado a ningún destino en particular, sino porque me conocías. Sabías de qué estaba hecha. Y yo aprendí, con los años, a saberlo también. Te extraño. Eso no cambia. Feliz cumpleaños, viejo. Te quiero.

Me cansé del café. Y de la cerveza también.

 No me cansé de las bebidas. Me cansé de las citas que parecen un trámite. Durante un tiempo pensé que el problema era la propuesta: ¿Tomamos un café? O su variante: ¿Una cerveza? . Hasta que entendí que ninguna de las dos había sido nunca el verdadero problema. Lo que me agotaba era lo que esos encuentros representaban. Era sentarme frente a un desconocido para completar, una vez más, el formulario invisible de siempre. —¿De qué trabajás? —¿Tenés hijos? —¿Hace cuánto te separaste? —¿Qué buscás? Las respuestas cambiaban de persona en persona, pero la escena era exactamente la misma. Tan predecible que, muchas veces, antes de llegar al segundo sorbo ya sabía cómo iba a terminar la conversación. Entonces entendí algo. No necesitaba una cita extravagante. No necesitaba globos aerostáticos ni viajes sorpresa. Necesitaba identidad. Si sos de los que entrenan, quiero entender qué te mueve: si es disciplina, si es escape, si es algo que descubriste tarde y te cambió la vida. Si...

Leo diferente según para quién

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  Leo diferente según para quién Publicado en @marrbarua | Marcia Barua — Lectora profesional Hay algo que tardé años en poder nombrar. Llevo más de una década leyendo de manera sostenida y seria. Primero como lectora voraz, después como docente, y ahora —también— como lectora editorial. Y en algún momento del camino me di cuenta de que no es lo mismo leer un texto para enseñarlo que leer un texto para devolvérselo a quien lo escribió. Son dos lecturas distintas. Dos miradas que conviven en mí, y que aprendí a distinguir. Cuando leo como docente Como profesora, me pregunté durante años: ¿qué puede recibir un lector de este texto? ¿Qué dijo el autor y cómo lo recibe quien lee? Leo para que el texto sea comprensible, para encontrar las capas accesibles, para tender un puente entre la escritura y quien la lee. Es una lectura de servicio hacia el lector. Cuando leo como lectora editorial Como lectora editorial, la pregunta cambia por completo. Ya no pregunto qué dijo el text...