Para vos, que me criaste
Hoy, en el día de tu cumpleaños, quiero recordarte así. Eras mi abuelo. Pero fuiste mi papá. El hombre que me crió, que estuvo, que no necesitó un título para ocupar ese lugar. Hay algo en tus ojos, en las fotos que guardo, que hoy reconozco diferente a como lo reconocía antes. Una mirada que cargaba algo que quizás yo no supe leer en su momento. Hoy sí lo veo. Me acuerdo de tus palabras. De las últimas charlas que tuvimos, de las cosas que me dijiste y que se me quedaron grabadas de una manera que no esperaba. Esas palabras me sostuvieron muchas veces después. En los momentos en que dudé de mí, en los que me costó seguir, en los que el mundo se puso más pesado de lo que esperaba. Sé que hoy estarías orgulloso. No porque haya llegado a ningún destino en particular, sino porque me conocías. Sabías de qué estaba hecha. Y yo aprendí, con los años, a saberlo también. Te extraño. Eso no cambia. Feliz cumpleaños, viejo. Te quiero.