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Mostrando entradas de abril, 2026

Lo que ya no entrego

 Hay una parte de mí que ya decidió. No fue una decisión impulsiva, ni una reacción al enojo, ni una forma de cerrarme después de algo que dolió. Es más silenciosa que todo eso. Más firme también. Es una parte que entendió algo que antes no veía o, si lo veía, no lo sostenía. Ya no quiero vincularme desde el cuerpo si no hay algo que me sostenga más allá de ese momento. No es una regla moral. No es una postura. Es, más bien, una forma de cuidado que antes no sabía cómo tener conmigo. Durante mucho tiempo confundí conexión con intensidad, y la intensidad con cercanía. Había algo en ese movimiento que me resultaba familiar: avanzar rápido, sentir mucho, dejar que el cuerpo acompañe lo que todavía no estaba construido. No lo pensaba demasiado. Pasaba. Y después, cuando lo otro no aparecía (la continuidad, la intención, la presencia) me quedaba tratando de entender en qué momento algo que parecía tan claro había empezado a desarmarse. Ahora lo veo antes. O, al menos, lo siento d...

El silencio después del ruido

Cuando el drama se cae y no hay una historia activa sosteniendo los días, lo primero que aparece no es una emoción clara. No llega con nombre. Llega como una sensación corporal difícil de ordenar: algo entre el alivio y el aburrimiento, entre el descanso y un vacío que no duele, pero se siente. Un vacío que no pide ser llenado con urgencia, aunque a veces tiente hacerlo. El cuerpo entra en una especie de pausa rara. No hay tensión, pero tampoco dirección. Por momentos me siento desorientada, como si me faltara una referencia conocida. Algo que antes estaba siempre ahí —el mensaje esperado, la expectativa, el pensamiento recurrente— ya no ocupa espacio. Y esa ausencia se vive de dos maneras al mismo tiempo: como liviandad y como extrañeza. Estoy tranquila, sí. Pero también estoy aprendiendo a estarlo. Los tiempos muertos, esos que antes se llenaban solos con vínculos, ahora quedan expuestos. No desaparecen; cambian de forma. Los habito con redes sociales, con series, con películas. De...

Donde no pasa nada (pero pasa todo)

Hoy me levanté sin ganas de ir a trabajar. No era cansancio físico. Era otra cosa. Como si necesitara quedarme un rato más en mí, sin salir tan rápido al ritmo de siempre. No lo hice. Fui igual. Pero la sensación quedó. Anoche intenté algo parecido. Me preparé un baño, me metí en la bañera y me quedé ahí, en silencio, tratando de aflojar. De bajar un poco el ruido. De conectar conmigo desde un lugar más calmo. Y, sin embargo, en medio de ese intento, había algo que no terminaba de irse. Esa especie de atención dividida. Como si una parte de mí estuviera ahí, presente, y otra siguiera esperando algo que no llegaba. No pasó nada extraordinario. Y, al mismo tiempo, pasó todo. Hay momentos en los que una empieza a notar ciertos movimientos internos sin que haya un hecho concreto que los justifique del todo. No es tristeza, no es angustia, no es enojo. Es más sutil. Más difícil de nombrar. Es ruido. Un ruido que no viene tanto de afuera, sino de ese espacio intermedio donde todaví...

El vacío también tiene forma

Hay algo que nadie dice de la calma: no siempre se siente bien. Durante mucho tiempo creí que el problema era el caos. Que lo que me desordenaba era la intensidad, la incertidumbre, esa forma de estar con alguien sin saber nunca bien desde dónde ni hasta cuándo. Pensé que, cuando lograra salir de ahí, cuando dejara de confundirme, cuando aprendiera a elegir distinto, todo iba a acomodarse en una especie de paz clara, casi evidente. Pero no. La calma llegó, sí. Y con ella, algo más difícil de nombrar: un vacío sin drama. No es tristeza. No es angustia. No es esa desesperación que alguna vez me hizo revisar un celular cada diez minutos o imaginar respuestas que nunca llegaban. Es otra cosa. Es despertarme un domingo y no tener a quién escribirle sin pensar demasiado. Es salir a tomar algo y no estar esperando que alguien aparezca. Es no tener historia en curso. Y eso, que debería sentirse como un logro, a veces se siente como una pausa demasiado larga. Intento no llenarla automáticamente...